14/4/08

Miedo de amar

Por Wendy Marton

El amor tiene dos escenarios: la cama y el mundo (La amante de Bozano, de Sándor Márai, Ed. Salamandra). Tal vez este libro escrito por Márai sea una de las más magníficas historias de amor (junto a Cumbres Borrascosas y El amor en los tiempos del cólera). Porque relata paso a paso, en la supuesta vida de Giacomo Casanova, el amante más celebre de todos los tiempos, el miedo que todos los seres humanos sentimos hacia el amor.

En el libro, se relata la historia de un Casanova de 40 años que huye de una cárcel de Venecia, tras varios meses de encierro, y decide permanecer unos días en Bolzano. En esta ciudad vive Francesca, la única mujer a la que Giacomo ama, pero que está casada con el Conde de Parma, el hombre que le había ganado cinco años atrás un duelo por Francesca.

Enterado de que su joven esposa ama profundamente a Casanova, el Conde de Parma ofrece un trato a Giacomo para que ella deje de quererlo. Más allá de si se cumple o no el contrato, en la novela se relata paso a paso el sufrimiento de dos seres enamorados.

Márai describe a Casanova como un ser temeroso de amor. Y es así como va justificando todas las acciones que comete. Lo describe inhumano pero a la vez con mucho miedo de entregarse a un amor verdadero.

Todos los seres humanos, en mayor o menor medida, tememos a algo: la soledad, la muerte, el amor. Somos seres insatisfechos siempre en busca de algo nuevo, pero a la vez tratando de conservar ciertos privilegios. Y Márai aprovecha todos los temores que azotan al ser humano y los describe con maestría en esta obra.

Tal vez Casanova fue diferente o tal vez fue igual al descrito en este libro. Está a su cargo analizarlo. Pero no se arrepentirá de haber leído esta obra.

25/3/08

Relato de un héroe

Por Wendy Marton

El 28 de febrero de 1955 se da a conocer la noticia de que una tormenta en el mar Caribe hizo naufragar al destructor Caldas, de la marina de guerra de Colombia. La búsqueda de los náufragos se inicia de inmediato, pero al cabo de pocos días de esfuerzos inútiles los marineros perdidos son declarados oficialmente muertos.

Sin embargo, una semana después aparece uno de ellos. Es Luis Alejandro Velasco, que permaneció diez días, sin comer ni beber, en una balsa a la deriva. Así señala parte de la contratapa del libro que condensa una serie de reportajes publicados en el diario colombiano “El Espectador”, y que luego se convertirían en el libro Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez (Ed. DEBOLSILLO).

El encargado de narrar la verdadera historia del naufragio de Velasco fue el entonces joven periodista Gabriel García Márquez. Esta primera obra, según el relato de García Márquez en “Vivir para contarla”, debe ser leída más por la narración en sí que por quien la escribió, pues es una obra literaria interesante, vívida y real.

El libro consta de 14 relatos, que van narrando día a día el embarque del marinero Velasco en Mobile (Estados Unidos), el naufragio y el posterior rescate del marinero ya en una playa colombiana, hasta su llegada a la ciudad donde vivía su familia.
A través del relato se puede sentir la sed, el hambre, el miedo y la esperanza de Velasco. Pero más allá de eso, echa por tierra la versión oficial del naufragio a causa de una supuesta tormenta, y revela detalles no conocidos hasta el momento del por qué varios marineros murieron en el trayecto de regreso a Colombia. Entre los datos más llamativos, que provocaron que Velasco pase de héroe de guerra a traidor, se revela que el destructor transportaba electrodomésticos de contrabando cuando casi naufragó.

Años después de publicar la serie en el diario colombiano El Espectador, García Márquez reconoció que gran parte de la riqueza literaria del libro se la debía a Velasco, quien, desde que comenzó a detallar el naufragio, relató con maestría e ingenio únicos los diez días de naufragio.

Leer “Relato de un náufrago” es revivir los días que Velasco estuvo a la deriva en el mar. Pero también lleva a revivir momentos mágicos, de incertidumbre, sosiego, esperanza y posterior victoria a la muerte de un héroe de miles de colombianos.

Vivir para leerlo

Por Wendy Marton

«La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla».

Con las disculpas para quien lea esto, “Vivir para contarla”, de Gabriel García Márquez (Ed. DE BOLSILLO, 2002), está escrito para dos tipos de gente. Para quienes aman los libros, y a través de las vivencias de Gabriel García Márquez pueden forjarse una idea de los libros que pueden y deben ser leídos, quizá en el mismo orden que él los va narrando; y para los periodistas.

Quienes abrazamos el oficio de comunicar, “el mejor oficio del mundo” según García Márquez, sentimos plena identificación con los relatos de juventud del reportero Gabito, quien después se convertiría en el ganador del Premio Nóbel.

En este libro de más de 500 páginas, García Márquez relata, de una manera vívida, su infancia y juventud, y el camino transitado para convertirse en escritor. Nacido en una familia de escasos recursos, y con diez hermanos que dependían de él tanto como su padre y su madre, García Márquez dejó de lado la “carga económica” de mantener a su familia y se decidió por sus sueños. Y tal vez fue la mejor decisión que pudo haber tomado en toda su vida.

Pero su pesar por su voluntad de dedicarse a la escritura, cuando su padre quería que fuese abogado, se nota en el relato que desarrolla en gran parte del libro sobre la vida que llevaban y llevan aún hoy parte de sus diez hermanos, principalmente, y en menor medida en su madre, figura clave de su vida y sus historias (después de su abuelo materno).

A través de “Vivir para contarla”, se cuentan detalles de cómo nacieron “El amor en los tiempos del Cólera” (a mi criterio su segunda mejor obra después de “Cien años de Soledad”); “Relato de un Naufrago”, “Crónica de una muerte Anunciada”; “Cien años de Soledad”; “La Hojarasca”, entre otros.

“Vivir para contarla” es un libro para disfrutar, para sentir y revivir todo lo que vivió García Márquez, pues cada etapa de su vida es relatada con una maestría única.
Para quienes deseen disfrutar de un paseo mágico por la vida de García Márquez, y adorarlo aún más de lo que lo adoran al leer sus libros, solo queda citar la frase de contratapa del libro, que reza:
«A los que un día le dirán: "Esto fuiste", "esto hiciste" o "esto imaginaste", Gabo se les adelanta y dice simplemente: soy, seré, imaginé. Esto recuerdo. Gracias por la memoria.» CARLOS FUENTES.

14/2/08

HARLEQUIN

EL PODER DE PODER
Por Wendy Marton

¿Es el hombre capaz de cometer un asesinato o perder su propia identidad cuando la presión es extrema?
O quizá la pregunta correcta es ¿manejamos las máquinas o ellas nos manejan a nosotros?

Arlequín (Título Original, Harlequin, 1974), de Morris West, es una novela manejada con extremo cuidado sobre la psicología de una persona que es capaz de todo por conseguir su objetivo (Basil Yanko) y de una persona perfecta (George Arlequín), nacida en una familia con mucho dinero, y con una familia y amigos que cualquiera desearía.

La historia está contada por Paul Desmond, amigo de Arlequín, quien está profundamente enamorado de Julie (esposa de Arlequín), mucho antes de que ella se case con su mejor amigo. Arlequín es dueño de una corporación financiera, fundada por su abuelo y hábilmente administrada por él, que contrata los servicios informáticos de Creative System, de Basil Yanko.

A días de estar Nueva York, luego de haber vuelto de un viaje de negocios, Arlequín cae enfermo y algunos, entre ellos Paul, creen que morirá. Allí entra en escena Yanko, quien informa a Paul que se detectó una falla en el sistema y que Arlequín había depositado en un banco suizo 15 millones de dólares, es decir, había defraudado a su propia compañía. A pesar de ello, Yanko ofrece comprar Arlequín et Cie, por una suma nada despreciable.

Paul se niega a creer que su amigo, uno de los hombres más ricos del mundo, haya sido capaz de cometer el delito y decide iniciar una investigación por su cuenta. Es a partir de allí que se teje una serie de hechos que irán desde la contratación de investigadores israelíes disfrazados de floristas, investigaciones del FBI, asesinatos, acusaciones mutuas, caída de las bolsas y de las acciones, y secuestros consumados por el Frente de Liberación Nacional de Palestina y por un grupo guerrillero de Japón, entre otros ingredientes que le dan mucha acción al relato.

La novela es altamente entretenida, narrada de una manera que no le permitirá un minuto de descanso, pues cada línea escrita representa un dato nuevo que busca deslindar responsabilidades y encontrar al verdadero culpable.
Pero mas allá de una historia sobre personas o multinacionales que pretenden el poder total, para convertirse en un Estado dentro del Estado, anticipa un mundo manejado por computadoras entrelazadas entre sí, a través de una red que puede ser manejada para construir o destruir.
Si bien el “programa madre” de lo que hoy conocemos como Internet nació en 1969, fue recién en el año 1989, en Ginebra, cuando un grupo de Físicos encabezado por Tim Berners-Lee, creó el lenguaje HTML, y un año más tarde el mismo equipo construyó el primer cliente Web, llamado WorldWideWeb (WWW), y el primer servidor web.(*)

Si tiene una semana libre, le recomiendo este libro. Tendrá sobresaltos, amará, odiará y se preguntará hasta qué punto estamos controlados por las computadoras, y sobre todo con qué facilidad se puede cambiar el dato de una persona para perjudicarlo o beneficiarlo, sin que nadie se de cuenta. Luego de leer el libro pensará dos veces antes de poner un dato en alguna comunidad de moda por el sólo hecho de figurar.


Fuente: (*) Wikipedia (
http://es.wikipedia.org/wiki/Acceso_a_Internet)